COMENTARISTAS

lunes, 19 de febrero de 2018

Imperio de lobos - Kayla Olson


Sinopsis
AÑO 2049. LA TIERRA ESTÁ A PUNTO DE DESAPARECER.
Antes de la guerra, la vida de Edén era fácil. Había aire acondicionado, helados y largos días en la playa. Pero llegó la revolución y todo cambió.
Ahora, un poderoso grupo controla la Tierra y sus recursos. Y a pesar de que Edén lo ha perdido todo a manos de los Lobos, se niega a permitir que también acaben con ella. Tiene las coordenadas del único terreno neutral que queda en el mundo, un lugar llamado isla Santuario.
Edén huye de los Lobos con otras tres rebeldes, pero cuando llegan a la mítica isla, descubren que Santuario está llena de trampas mortales y oculta a un enemigo que jamás imaginaron.
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Desde que supe de este libro me llamó la atención porque tenía muy buena pinta. Así que en cuanto lo tuve en mis manos le di una oportunidad. De hecho, es el libro con el que he cerrado el 2017 en cuanto a lecturas se refiere.

No sé si es porque lo cogí cuando estaba en lo peor de la gripe o que el estilo narrativo no me ha terminado de cuadrar, pero el caso es que se me ha hecho un poco largo.  

Imperio de lobos está narrado en primera persona por Edén, nuestra protagonista, en presente. Y ya sabéis que con el presente en la narración de un libro no me termino de encontrar cómoda. Los capítulos son muy cortos y gracias a esto, principalmente, no me he atrancado en la lectura. Pero es de ritmo lento y eso que la acción principal del libro transcurre en un par de días.

No sabría cómo encuadrar esta historia ya que no es ni una distopía como tal ni un libro post-apocalíptico sino un intermedio de los dos géneros. En este mundo de un futuro no demasiado lejano, la sociedad está dividida entre una facción que se denominan los Lobos y el resto que está dividida en gulags donde son obligados a trabajar en lo que les impongan los Lobos.

Edén forma parte del grupo que ha sido dominado. Es una prisionera en una isla donde tiene que trabajar en una fábrica de seda. Y es ella la que nos cuenta todo lo que va pasando. Está narrado en presente, por lo que iremos descubriendo lo que pasa a la misma vez que Edén y sus compañeros en esta historia.

Como ya he comentado, es un poco lento en algunas partes lo que me hizo que tardara en engancharme a la historia. Y me ha parecido demasiado largo y descriptivo en otras partes.

Me ha gustado el libro, la historia es interesante y la premisa de la que parte es curiosa, pero si la autora hubiera sintetizado un poco le habría quedado más atractivo el libro. Y todo esto para que deje el final abierto porque muy cerrado no me ha parecido.

Imperio de lobos es un libro con una premisa interesante pero que la forma de desarrollar la historia me ha parecido lenta en muchas partes y con un final abierto a muchas posibilidades.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
Contadme


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viernes, 16 de febrero de 2018

Besos de libro #183 El día que dejó de nevar en Alaska (I)


—¿En qué estás pensando? —pregunta.
Trago saliva sin dejar de abrazarlo.
—En cómo sería besarte.
—Joder, Heather.
—Lo siento. No tengo filtro.
—Es que… lo complicas todo.
—¿Qué complico?
—Me complicas a mí.
Y entonces se gira y me besa. Sus labios presionan los míos con fuerza, como si se estuviese ahogando y necesitase mi aliento para respirar. Jadeo. Nunca había sentido nada igual. Es como subir a la cima de una montaña y lanzarse al vacío y caer, caer, caer. La sensación de vértigo no se desvanece y, en este instante, el mundo, mi mundo, se reduce tan solo a esta diminuta cabaña. Él. Yo. Nada más.
Entreabro la boca, aturdida. Las mariposas que llevo echando de menos toda mi vida han dejado de aletear al morir fulminadas por algo mucho más poderoso e intenso. Nuestras lenguas se encuentran en el preciso instante en el que empiezo a temblar bajo su cuerpo, abrumada por él, por esto, por la forma en la que su boca encaja sobre la mía, como si estuviesen hechas para permanecer unidas, saborearse y descubrirse.
—Nilak…
Su cuerpo se contrae cuando susurro su nombre. Siento un hormigueo en la piel y me arqueo con suavidad hasta percibir lo excitado que está. Lo quiero. Lo quiero dentro de mí. Sentirlo. Jamás había deseado a nadie como lo deseo a él. Su mirada me quema y me deja sin aliento. Hay pánico en sus ojos, pero también anhelo, y advierto cómo se debate. Es como ver una cuerda tensándose. Una cuerda que está a punto de romperse.
Y se rompe cuando hundo los dedos en su oscuro cabello y alzo la barbilla y atrapo sus labios en un mordisco dulce que se transforma en otro beso y otro y otro más. Sus manos se deslizan por mi cuerpo, llegan a mi cintura y se aferran a la ropa con violencia mientras nuestros cuerpos se mecen en un vaivén desesperado, brusco. Apenas puedo respirar. Gimo. Alarga un brazo y me acaricia la mejilla sin dejar de besarme. Tengo calor. Nunca imaginé que querría desprenderme de toda la ropa en mitad de una tormenta de nieve. En Alaska. Pero ahora mismo es la única idea que cruza por mi mente. Eso, junto a lo mucho que me gustan sus labios: suaves, exigentes, cálidos.

El día que dejo de nevar en AlaskaAlice Kellen
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miércoles, 14 de febrero de 2018

Desafiando las normas - María Martínez


Sinopsis
«A veces, el camino que más temes es el que te lleva a casa».
Un solo segundo basta para cambiar toda una vida. Spencer lo sabe muy bien.
Su pasado está lleno de pérdidas que la han ido marcando desde muy niña. Aunque nunca imaginó que la más trágica de todas ellas llegaría en el mismo instante que su camino se cruzó con el del chico equivocado.
Han transcurrido casi tres años desde ese fatídico encuentro. Tres años en los que ha intentado recomponerse, dejando atrás a la chica que una vez fue y de la que tanto se avergüenza. Y por fin cree haberlo conseguido.
Eric necesita pasar página. Quiere empezar de nuevo, cerca de su familia, y olvidar todas las mentiras con las que ha crecido. Sin embargo, cuando te has pasado la vida yendo de un lado a otro sin descanso, establecerse puede resultar mucho más difícil de lo que en un principio parecía. Y él no deja de pensar que su lugar está en alguna otra parte muy lejos de Port Pleasant.
Spencer y Eric encajan como dos mitades.
Ella está rota de muchas formas distintas y no permite que nadie se le acerque demasiado. Él tiene problemas que no está dispuesto a admitir y lo que más teme es lo que más desea. Aun así, pronto se darán cuenta de que no pueden estar lejos el uno del otro. Y lo que comienza siendo una amistad, se irá transformando en otro sentimiento mucho más intenso, incapaz de engañar al corazón.
Un alma perdida.
Un corazón roto.
A veces, la persona que menos esperas se acaba convirtiendo en la más importante de tu vida.
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Tercera parte de la serie ‘Cruzando los limites’ con la que la autora, María Martínez, cierra estos libros. Con Desafiando las normas nos despedimos de Port Pleasant y de sus habitantes que tan buenos momentos nos han dado, aunque también nos han hecho sufrir de lo lindo.

Tenía mis dudas con este libro porque Spencer no me terminaba de caer bien, pero una cosa es conocerla en una historia donde hace de secundaria y otra conocerla en su historia y en la que nos cuenta todas sus miserias y porqué es como es.

Pero Eric se merecía un final mejor que el que tuvo al finalizar ‘Rompiendo las reglas’ y en este tiene justo lo que se merece y no digo más para quien no haya leído el libro lo descubra por sí mismo.

Desafiando las normas es un libro largo con más de 400 páginas, pero no importa porque una vez que te metes en la lectura se olvida uno de todo y lo único que se quiere es seguir leyendo. Fijaos si engancha que cuando lo leí estaba con un gripazo de casi 40º de fiebre y no podía soltar el libro.


Está narrado en tercera persona y en pasado, teniendo en cuenta el punto de vista principal de nuestros protagonistas, pero también tendrán importancia en este libro Caleb y Tyler ya que están directamente vinculados con los dos.

Lo tengo lleno de post-its de escenas que me han gustado. Algunas de ellas aparecerán en algún momento en el blog en la sección de los viernes.

Siempre es un placer leer a María Martínez. Y en este caso no iba a ser menos. Sus historias enganchan desde el principio y, sin ser tramas con grandes misterios ni giros sorprendentes, mantienen el interés a lo largo de las páginas y cuando te quieres dar cuenta se ha terminado el libro.

Me ha gustado encontrarme otra vez tanto con Caleb como con Tyler ya que son personajes a los que se les toma cariño y saber de ellos en este libro ha sido un aliciente más en la lectura.

¿Y qué decir de conocer más y mejor a Eric? Pues que me ha encantado tanto su historia como su forma de ser. Y hace una pareja muy bonita con Spencer que también se merecía un final feliz a su historia de desdichas de toda su vida.

María Martínez no sabe escribir historias cortas, siempre que publica libro nos regala muchas páginas con las que suspirar, reír, llorar, sufrir y no poder dejar de leer. ¿Volveré a leer otro libro de la autora? Por supuesto, eso ni se duda porque me encantan tanto sus personajes como las historias y las tramas que les monta.

Desafiando las normas es un cierre de trilogía muy bonito, en donde nos despedimos tanto de los personajes como de Port Pleasant en una lectura muy amena y adictiva llena de emociones.

¿Lo conocíais?
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
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